La Calle Zanja con El Capitolio al fondo. La Habana

Hoy logré subir a un décimo piso y fotografiar desde allí La Habana.  No es el edificio Focsa, pero no está mal para esta ciudad en que los edificios altos escasean.  Al edificio Focsa he de subir, aunque me echan para atrás los 30 pisos.  Ya en este, de tan solo diez, subí andando los últimos cuatro.  Uno de los dos ascensores estaba estropeado y en la subida me entró pánico a quedarme colgado hasta que alguien me rescatara, podía tardar un día. O dos ¿Por qué no?

La Habana

No es por comparar, pero el edificio Focsa está considerado una de las siete maravillas de la ingeniería cubana y en el momento de su construcción, 1956, constituyó la segunda de su tipo en el mundo.  Ha cumplido ya los 61 años pero sigue siendo un edificio de apartamentos multifamiliares, dicen que de los más lujosos de La Habana.  Está a la vera de El Malecón y casi en él empieza El Vedado.  Lo hace un poco antes, en el Hotel Nacional de Cuba.

La Habana

Al que logré que me dejaran subir está en el populoso Centro Habana y siendo un edificio multifamiliar también, en cuanto a servicios no es equiparable con el rascacielos de 121 metros de altura que cuenta con restaurante, piscina y parking privado. Las vistas de la ciudad desde el Focsa deben de ser espectaculares, pero las de este décimo piso tampoco están mal.  Las azoteas vecinas están más cerca. Además, es un placer echar una ojeada de pájaro al mundo, aunque solo sea  de gorrión y no de zopilote que son los que aquí, en La Habana sobrevuelan los edificios más altos como el Focsa o el del Hotel Habana Libre.

 

La Habana

Solo he podido traerme las imágenes de la mitad de la ciudad; pero son los 180 grados más hermosos que tiene, desde la Bahía hasta el barrio de Miramar.  En ellas, no solo se pueden observar edificios destacados, como El Capitolio o el mismo Focsa, sino también observar el urbanismo de La Habana y, como no, la repercusión que en los edificios han tenido las circunstancias que ha vivido y vive la isla, sobre todo desde la desaparición del URSS y la integración en el sistema capitalista de los antiguos países que la formaban, sus más importantes aliados.

La Habana

En el mismo barrio de Centro Habana, que el edificio al que me encaramé, está el único centro comercial que existe en La Habana, el Plaza Carlos III, que está en la Avenida de Salvador Allende, antes Carlos III, una de las más anchas de La Habana,.  Por supuesto, no tiene nada que ver con el más pequeño de los centros comerciales de cualquiera de nuestras ciudades y no están las grandes firmas de moda a que estamos acostumbrados a encontrarnos en ellos, pero es un lugar donde también se suele estar mejor que en la calle cuando hace calor, llueve o hace frío; hay una variada oferta de hostelería y suele ser una buena opción para ir con los niños.  El Carlos III, como le llaman, resulta todo un éxito de público.

Centro Comercial “Carlos III” en la Avda Salvador Allende, antes Carlos III. Centro Habana.

Mucho antes de que hiciera mi excursión por Centro Habana para fotografiar la ciudad desde un décimo piso o visitar el Carlos III, estuve recorriendo la Avenida de Los Presidentes, no es que haya ido a propósito pues paso por ella casi todos los días para ir a mi despacho que he instalado en la cafetería del Hotel Presidente, porque además de wifi tiene unos camareros con buen humor y cordiales.

Cafetería del Hotel Presidente. La Habana.

La avenida de Los Presidentes es una calle ancha, en el medio de El Vedado, que comienza en La 29 y llega hasta El Malecón, y en ella se han ubicado las estatuas en bronce de los presidentes de países hispanoamericanos que en algún momento de su vida han mostrado simpatía por Cuba, desde Juárez hasta Allende.  Por cierto, que la estatua de este último ha sido sufragada, en el año 2000 por la provincia española de Badajoz.

salvador Allende en la avenida de los Presidentes. La Habana

Y esta mañana, cuando bajaba haciéndole fotos a las estatuas de los homenajeados y a las casas que jalonan la avenida, me encontré con un acto organizado por la embajada de México en memoria de Benito Juárez, su antiguo presidente, con motivo del 200 aniversario de su nacimiento.  No llegué a los discursos, pero sí a la foto de familia y a las despedidas.

Homenaje a Benito  Juarez, expresidente de México, en el 200º aniversario de su muerte.

No son muchos los presidentes recordados en esta avenida, además de los nombrados están Omar Torrijos, Eloy Alfaro  Y en el último tramo hay un pedestal del que han bajado la estatua.  Ignoro a quién representaba y cual ha sido la causa por la que le han apeado de la peana; pero dudo de que fuera un vendaval pues hay pocos fenómenos atmosféricos tan selectivos en su violencia como para que se detengan a derribar una estatua y  a arrancar letra a letra las palabras que le inmortalizaban.

Peana sin estatua. Avda de los Presidentes. La Habana.

Por lo demás, pocas anécdotas en esta jornada.  En los once días que llevo en La Habana no me he sentido en ningún momento asediado por las ofertas de buscavidas.  Las tuve, pero siempre muy lejos del agobio.  Quizá por eso no aprendo a escaparme a tiempo.  Esta mañana me han quitado 100 pesos.  A las puertas del Hotel Habana Libre me asaltó un vendedor de periódicos, de los periódicos del partido.  Al no gracias que le dije respondió preguntándome de dónde era.  Ahí debí de escaparme; pero le contesté.  Entonces me regaló el periódico.  Para un español es gratis, me dijo.  Y me entregó el de la juventud comunista.  Bueno, pensé, alguien que se pasa con mi edad en el sentido opuesto al habitual.

Avda. Salvador Allende.  Centro Habana.

Y sin darme tiempo a marcharme me retuvo contándome una historia que no entendí sobre una gallega con la que había estado.  Y acabado el cuento decidió, en vista de mi paciencia, tener un detalle conmigo y hacerme un regalo para llevarme a mi tierra, dos billetes y unas monedas con la cara del Che Guevara.  Estos ya no se fabrican, me dijo.  Y en el momento en que le estaba mostrando mi agradecimiento me miró sonriendo de tal manera que le entendí perfectamente y le di lo que tenía mano.  En La Habana hay que saber escaparse a tiempo, si les dejas hablar estás perdido.

Una anciana ciega y una amiga que la cuida. En la calle Infanta. Centro Habana.

A última hora había quedado con Nuestro Hombre en La Habana para cenar en algún lugar que no habíamos determinado.  Nos citamos en el Habana Libre, que nos quedaba a mitad de camino.  El día había sido duro para los dos y por mutuo acuerdo cenamos en casa un bocata de tortilla francesa, de unos huevos que ya había en la nevera cuando yo llegué, y un brebaje de verduras que hizo Nuestro Hombre con algo que habíamos comprado hace unos días en uno de los mercados de Centro Habana. Y acabamos el día Nuestro Hombre viendo la tele y yo liando estas palabras con bastante desgana, espero que no se note.

Avda. de los Presodentes. El Vedado. La Habana
Avda. de los Presodentes. El Vedado. La Habana
Avda. de los Presodentes. El Vedado. La Habana

Avda. de los Presodentes. El Vedado. La Habana
Homenaje a Benito  Juarez, expresidente de México, en el 200º aniversario de su muerte. Avda de Los Presidentes. La Habana.

Avda. de los Presodentes. El Vedado. La Habana
Avda. de los Presodentes. El Vedado. La Habana
Centro Comercial “Carlos III”

Avda. Salvador Allende.
Centro Habana.
Avda. Salvador Allende.
Centro Habana.
Puerta del Hospital de la Avda. Salvador Allende. Centro Habana.
Confluencia con la Calle Infanta a la izquierda. Centro Habana
Calle Infanta. Centro Habana.
Calle Infanta. Centro Habana.