Un viaje a Croacia, el paraíso dálmata, significa recorrer los pasos de la historia. La dulce vida a las orillas del Adriático llamó con fuerza a romanos, bizantinos, venecianos y austrohúngaros. Las estrellas del Hollywood dorado se pedían entre sus soleadas calas; muchas de las figuras de la literatura universal, como Lord Byron o Ernest Hemingway, se sumergieron en la dulce pereza que emana de la perla mediterránea. Visitamos los lugares esenciales de Croacia. Nunca tenemos suficiente.

ZAGREB Y LA ELECTRICIDAD

Una ciudad que fue concebida en torno a un gran parque en forma de herradura y tiene uno de los bosques urbanos más grandes del sur de Europa; Maksimir Park se apodera de más 300 hectáreas y extiende su limpio buen humor a la ciudad. Zagreb vive a otro ritmo y sus casi 800.000 habitantes imprimen un ritmo algo pausado y siempre en busca de los pequeños placeres del día a día: un café, una conversación a la sombra o una buena conversación.

La herencia medieval y a huella del romántico imperio austrohúngaro aún se distinguen en los edificios y la disposición de Zagreb. Como un país joven, Croacia siente la urgencia de lo contemporáneo y Zagreb es una urbe que conjuga bien lo antiguo y lo moderno las instalaciones de arte con el recuerdo de personajes ilustres que siguen marcando la historia croata.

La ciudad fue a mediados de los años veinte del siglo pasado parada ilustre del Orient Express y ese aroma de misterio novelesco fue bien entendido por las autoridades locales, que apoyan todo aquello que tenga que ver con la literatura y las vanguardias. Podemos admirar un gran mural de más de 300 metros en la calle Branimirova, la entrada a la ciudad; es un espacio bastante codiciado por los artistas urbanos croatas se rifan por pintar aquí sus obras, renovadas cada cierto tiempo, en lo que es uno de los grandes espacios de grafiti de Europa.

El mayor mercado de antigüedades de la ciudad, en la plaza Britanski Trg: un bazar del siglo XX donde abundan los recuerdos socialistas; artefactos vintage a precios de los años noventa y biografías de los grandes héroes croatas, desde el Mariscal Tito a Nikola Tesla (1856-1943), inventor de la corriente alterna y visionario de las telecomunicaciones. Tesla nació en Smiljan, un pueblecito de las montañas, en los tiempos del Imperio Austrohúngaro.

Es un buen momento para recomendar el strukli, pastel de queso gratinado tradicional de Croacia. En Zagreb podemos encontrar establecimientos donde los sirven ricos y a buen precio.

PARQUE PLITVICE, MARAVILLA CROATA

Situado a unos 160 kilómetros de Zagreb y a casi 450 de Dubrovnik, el Parque Nacional de Plitvice es una de las visitas obligadas en un viaje a Croacia y uno de los parajes más peculiares del país. Se trata de un conjunto de lagos mnaturales que terminan en una cascada. Uno de los momentos naturales más visitados del país, se divide en dos partes

  • Lagos Superiores: forman un conjunto de doce lagos de aguas cristalinas y están conectados con los segundo por el lago Kozjak.
  • Lagos Inferiores: Los lagos de Plitvice se recorren a través de diversos itinerarios señalizados. Las rutas que discurren por los lagos Inferiores son los concurridos, porque el intenso color azul turquesa hace de esta composición lacustre algo único. Durante las épocas de más turismo puede llegar a estar masificado.
  • Veliki Slap: En la zona de los lagos Inferiores se halla la Veliki Slap que con 76 metros de caída es la más alta de Croacia.

OPATIJA, NORTE DE ISTRIA

La península de istria siempre atrajo a los vecinos de la ribera vecina del adriático. Istria fue colonizada por los romanos que, como solían hacer en los lugares que más apreciaban, llenaron el territorio de templos, villas o teatros. No sería la última vez que los vecinos se aventuraban a labrar sus sueños en el paraíso istrio: los venecianos sembraron campaniles gemelos de los que se erguían como el orgullo de la República Serenísima.

Al final, la península de los sueños fue heredada por los aristócratas austrohúngaros y aquí se dio el invento que cambiaría un tiempo: el turismo. La centuria de los Habsburgo construyó aquí la imagen de un paraíso por el que suspirar y al que evadirse. No es para menos porque todo aquí todo nos llama a vivir y saborear el momento: el ambiente mediterráneo, el paisaje inocente y primario, poblado por bosques, olivos y viñedos. Azul y transparente en el litoral. Aromas de salvia, lavanda, romero que calma el espíritu; la pausa bajo las higueras y los limoneros.

Es inevitable que la gastronomía y la sutileza sean los dos grandes placeres de Istria: No es sus montes esconden trufas casi todo el año, blancas primero y luego negras, aceite y vinos que se dan a catar en una región apenas industrializada.

ZADAR

El casco antiguo de Zadar, como el de muchas otras ciudades croatas, se adentra en el mar Adriático y forma una pequeña península. En este pequeño acastillamiento natural nos encontramos muchas pequeñas joyas arquitectónicas. Apenas nos tomará más de dos horas pasear por la zona. Dejamos atrás la puerta y las murallas medievales, podemos dirigirnos hacia la costa y hacer el recorrido de vuelta por el centro histórico o la inversa. Si elegimos caminar junto al mar, llegaremos adonde se encuentran el Órgano de Mar y el Saludo al Sol.

El Órgano de Mar fue inaugurado en 2005. A simple vista, no parece más que un simple conjunto de agujeros sobre varios escalones. Sin embargo, en el interior alberga un enorme conjunto de tubos y una gran cavidad que permiten que escuchemos el sonido producido por las olas. Es un buen sitio para sentarse -o bañarse- y escuchar la melodía del mar. Muy cerca vemos el curioso Saludo al Sol, un gigantesco círculo de 22 metros de diámetro compuesto con bases de placas de vidrio y que representa el Sistema Solar. Recomendamos verlo de noche, cuando está iluminado.

 

Trogir, hito arquitectónico de Croacia

A pesar de que en este momento de viaje quizás pensemos que ya hemos visto muchos edificios únicos, aún nos queda por conocer un museo que se resiste a la categorización.

Trogir es una pequeña ciudad declarada patrimonio mundial de la Humanidad por la Unesco. Está ubicada en una islita, unida al continente por un sencillo puente. Aunque Su aspecto pueda parecer austero, se trata de una joya de la ingeniería románica y un recuerdo de la influencia veneciana en la ciudad. El honrado puente está hecho de piedra blanca de isla de Brac. Un material precioso que encontramos edificios icónicos en todo el mundo, como la Casa Blanca.

Monumentos de Torgi.

  • Catedral de San Lorenzo: es el edificio más importante. Obviamente, lo encontraremos en en la plaza Mayor junto a monumentos de rara belleza, como la catedral de San Lorenzo. Nos recibe con una portada románica tallada en 1240 por el maestro Radovan. Como marca el programa artístico de la época, la riqueza narrativa es un punto uerte de la fachada. Dos audaces esculturas de gran tamaño de Adán y Eva semidesnudos provocaron que se tapara hasta el siglo XIV.
  • Capilla de San Juan Orsini: abierta dentro de la catedral, fue construida en el siglo XV. Cuenta con una colección de querubines abriendo las puertas de la sabiduría. La tumba fue labrada por Nicolás Florentino, lo mismo que el baptisterio de la catedral, con un bajorrelieve de san Jerónimo en el desierto, como inacabado o de una sorprendente modernidad.

SPLIT, CORAZÓN CROATA

Split recuperó el encanto del barrio comercial, de diseño del siglo XVIII, deudor de la modernidad napoleónica. Además de admirar su trazado, está claro que podemos hacer algunas compras. Las tiendas de moda se concentran en estas calles. Sus escaparates contrastan con el sabor popular de su perfil.

La razón de ser de Split, desde un punto de vista histórico, es el fabuloso casco antiguo, en cuyo corazón late el palacio de Diocleciano, emperador de Roma del 284 al 305 de la Era común.

Diocleciano pasó a la historia como reformador de la estructura política del imperio; de un solo emperador regente, se pasó a la tetrarquía: el poder residía en dos emperadores augustos y dos césares augustos. También emprendió reformas económicas que aliviaron la precaria situación. Aunque el legado de Diocleciano está marcado por las feroces persecuciones que emprendió contra los cristianos. Se dice que exterminó a más de 150.000 seguidores de Jesús.

El palacio fue el premio que la divinidad romana se concedió a sí mismo después de una vida de gobierno. El enclave palatino fue destruido por los habitantes de la ciudad de Salona  en el siglo VII; ahora podemos ver la estructura amurallada y los sótanos, que pervivieron gracias a que fueron cegados hasta el siglo pasado. También permanecen algunos vestigios más.

El recinto amurallado mide 180 por 215 metros, y continúa ocupado y vivo. Se introduce en el tejido urbano, entre iglesias y comercios. Una visita a los sótanos nos da una idea de lo que fue este palacio en todo su esplendor. Allí se almacenaban tanto víveres como presos y esclavos.

Los sótanos contienen salas de planta circular de enormes sillares de piedra caliza coronadas de con cúpulas. Algunas de las galerías subterráneas se han convertido en animado mercadillo de recuerdos de Croacia. En la orfebrería dálmata abundan también los corales.

El peristilo del palacio se ha convertido en plaza fija de la vida cultural de Split. Bajo sus columnas y su esfinge egipcia se celebran conciertos nocturnos al aire libre. En ese mismo cogollo monumental asoman edificios góticos, renacentistas y
barrocos erguidos sobre la calzada romana.

Por último, debemos visitar mausoleo de Diocleciano. Aunque sus restos mortales desaparecieron en el siglo XV, quedó este edificio. Se trata de un espacio circular con escenas cotidianas romanas esculpidas en los frisos.

 

DUBROVNIK  O VIVIR EN EL TRONO DE CROACIA

Junto con Venecia, Dubrovnik es la otra gran joya adriática. Esto lo saben los cientos de miles de visitantes que se acercan cada año hasta aquí. Dubrovnik conserva una extraordinaria zona monumental, rodeada de macizas murallas defensivas. Una imagen difícil de olvidar, en verdad. Es una de esas maravillas que encierran la esencia profunda de una fantasía medieval frente al Adriático. Era casi obligatorio que la ciudad representase a King’s Landing en la serie Juego de Tronos.

La belleza de la zona monumental nunca cansa. Las calles de mármol, los edificios barrocos y las brillantes aguas del mar componen una sinfonía. Visto desde el monte Srd, el conjunto es insuperable.

Su mayor reclamo turístico son las murallas. Dubrovnik es, sobre todo, disfrutar del estilo de vida mediterráneo.

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